Más allá de la muerte : el amor.
Jose David Vázquez García - 19-11-2007 01:30:23 | Categoria: Poesía
No se muy bien que me hizo componer este poema. Quizá el aliento de una musa desconocida. Ayer les decía a unos amigos que deberían inventar unos cigarrillos que en vez de obligarnos a aspirar nos hicieran suspirar. Ellos se rieron yo me reí. Estábamos lejos de las emociones que estas palabras intentan representar. No se preocupen. Lo próximo será un poema en el que se pueda sentir lo felices que somos. Un poema en el que se intuya lo arrugados que estarán nuestros rostros cuando muramos. A veces el tiempo se detiene
se va congelando lentamente
y se duerme para soñar junto al eco de los últimos latidos
que una taza de café navega sobre el océano de las visiones
depositando en el fondo del fatigado oleaje sus posos
posos que se unen al barro de los abismos.
La mujer inexpugnable como una fortaleza
llenó de fuego el pecho del poeta salvaje
y el incendio de la biblioteca de Alejandría
el incendio de Pompeya y de Lisboa
el incendio originario de las estrellas puras y olvidadas
se dibujaron en su mente como una película insólita.
No puedo seguir aquí parado
veo los gallos llorando de madrugada
porque hay una ballena varada en la orilla de la noche.
No puede llegar ya el amanecer
a la playa donde convergen la luz del ocaso
y el misterio de la muerte.
Todo es solo un segundo pasajero y eterno
que repite su pulso contra las sienes del caballo que galopa junto a mi sueño.
No puede llegar ya el amanecer
como no puede llegar el calor de tu beso a mi boca sellada por la nada
la canción que tu voz replica a veces
a los autos fugaces como restos de astros
diciéndome adiós ven
duerme junto a mi cuerpo
como una piedra sobre la que crece el musgo de los sueños
porque ya no puede llegar el amanecer a tus ojos
estás dormido
lo se
pero yo te espero.
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